A 8 años del asesinato de Weichafe Matías Catrileo,

LA MUERTE TIENE OJOS DE ESCARCHA

“Por la espalda los asesinaron, con un balazo en la frente los mataron. Matías, Jaime y Alex sabían que la muerte tiene ojos de escarcha y no quisieron encontrarla, pero esta se vistió de policía, se escondió en un cerro y disparó sin vacilación”

(Tito Tricot, en  Palabras de Tierra)

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Al cumplirse 8 años del asesinato del Weichafe Matías Catrileo Quezada, en manos de la policía militarizada en Territorio Mapuche, se realizarán actividades conmemorativas a lo largo del Territorio. Para Héctor Llaitul, ex prisionero político, y actual vocero de la CAM (Coordinadora Arauco Malleco): “Este nuevo aniversario de la caída en combate de nuestro Weichafe tiene un significado muy grande, ya que reivindica nuestra lucha territorial y política para nuestro pueblo”; al reconocer que “la figura de Matías Catrileo representa la resistencia de todo un pueblo y donde el proceso de recuperación y control territorial nos permite reconstruirnos como pueblo”.

Matías Catrileo Quezada, nació en Santiago un 11 de septiembre de 1984, donde cursó sus estudios primarios y secundarios. El año 2005 viajó a Temuco, en busca de sus raíces y su formación profesional: ingresando a la carrera de Agronomía en la Universidad de La Frontera. Durante esos años participó activamente en la solidaridad con presos políticos mapuches, realizando visitas a cárceles y apoyo a sus familias. Al tiempo comenzó a militar en la Coordinadora Arauco Malleco (Cam): organización centrada  en la reivindicación de la autonomía del pueblo mapuche respecto al estado de Chile y la recuperación del territorio ancestral.

La noche del 2 de enero de 2008, Matías se encontraba junto a otros comuneros realizando una ocupación reivindicativa al interior del fundo “Santa Margarita”, en la comuna de Vilcún, territorio mapuche cuya propiedad estaba en manos, en ese entonces, del agricultor Jorge Luchsinger. Estando custodiado por Carabineros, ante la presencia de los comuneros, éstos reciben la orden de disparar: “mándale un balazo”, se escuchó decir al carabinero Walter Ramírez,  a través del radio policial; audio registrado  que pasaría posteriormente a ser una de las pruebas más importantes en el esclarecimiento de los hechos.

A eso de las 6 de la mañana del día 3 de enero la  unidad del Fuerzas Especiales de Carabineros de Chile apostados en las cercanías, hizo ingreso al predio, disparando durante la retirada de los comuneros. El Cabo Walter Ramírez, oculto detrás del vehículo policial, apunto con su subametralladora desde una distancia de no más de 30 metros, dando por la espalda a Matías Catrileo.

“Me dieron cabros”, dijo Matías.

Desde el otro lado, un comunero que participaba junto a Matías Catrileo, al momento de ser impactado, relató: “un peñi lo abrazó y lo llevó hasta el canal, allí intentó saltar y cayó al canal. Uno de nosotros bajó y ahí se dio cuenta de que era un balazo y ya a Matías no le estaba quedando aliento (en eso Carabineros seguía disparando), mientras el resto buscaba unos pedazos de alambre y unas varas de álamo para poder sacarlo rápido.
Le pusimos una chaleca por debajo del brazo para sacarlo, le amarramos el alambre… Hicimos una camilla con las dos varas de álamo y lo subimos y comenzamos a correr, pero carabineros nos seguía disparando, las balas nos rozaban las cabezas pero seguíamos corriendo y agachados y con Matías muerto”.

Durante su huida un comunero, identificándose sólo como “Rodrigo”, emitió el comunicado de la muerte de Catrileo a través de un  llamado a Radio Bío Bío: poniendo en aviso que no entregarían el cuerpo, salvo ante la mediación de la Iglesia, para que éste pudiese ser ingresado al Instituto Médico Legal.

Luego de 18 meses de investigación, el fiscal militar  de Temuco, Jaime Pinto Aparicio, determinó la culpabilidad del Cabo Walter Ramírez por: “violencia innecesaria con resultado de muerte”, solicitando al tribunal de Militar de Valdivia un castigo de 10 años de cárcel. No obstante, el Juez Militar de Valdivia, Gral. Eleuterio Ramírez, el  día 12 de  enero de 2010, sentenció al cabo a una pena remitida con firma durante 24 meses, sin pasar por prisión efectiva; situación que fue apelada a la corte marcial por la familia Catrileo Quezada. Ramírez fue desvinculado de Carabineros, pero mantuvo su condición de libertad.

El jueves 17 de diciembre de 2015, La Corte Suprema  ratificó el fallo que condenó al Estado de Chile al pago de 130 millones de pesos a la familia de Matías Catrileo: por su responsabilidad en el asesinato del joven, en manos  del cabo Walter Ramírez. La familia indicó que donará el dinero a una ONG. Mónica Quezada, madre de Matías señaló que el dinero no significa una reparación: “Tendría mucho más sentido que no se volvieran a repetir hechos de esa naturaleza, que no hubieran muertos, que no criminalicen la protesta social ni las legítimas demandas del pueblo mapuche y no siguieran militarizando la zona, en el fondo cosas que tienen que ver más con una política de Estado”.

AMULEPE TAIÑ WEICHAN!

Texto y recopilación de Memoria Punk, integrante del equipo de Rival Valparaíso

ESTE MARTES 18:00 HRS EN PLAZA ANÍBAL PINTO EN VALPARAÍSO, MITIN INFORMATIVO EN HOMENAJE AL WEICHAFE MATIAS KATRILEO, LLEVE SU LIENZO, BANDERA, INSTRUMENTOS, INVITE Y COMPARTA LA INFORMACIÓN, APOYE, DIFUNDA Y ASISTA…
¡NI UN MUERTO MAS POR LUCHAR!


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